Las cataratas consisten en la pérdida progresiva de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo. Es un proceso habitual con el envejecimiento, aunque puede aparecer de forma más precoz en algunos casos. La visión se vuelve borrosa, con deslumbramientos, dificultad para leer, conducir o reconocer rostros.
La única solución definitiva es la cirugía de cataratas, un procedimiento seguro, rápido y altamente eficaz que permite recuperar una visión clara y mejorar la calidad de vida.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
- Visión borrosa o nublada
- Deslumbramientos con la luz (especialmente de noche)
- Cambios frecuentes en la graduación
- Dificultad para leer o conducir
- Sensación de “velo” o “falta de nitidez”
¿En qué consiste la cirugía?
La intervención consiste en extraer el cristalino opacificado y sustituirlo por una lente intraocular (LIO)personalizada. La cirugía se realiza con técnicas avanzadas de facoemulsificación a través de una microincisión, sin puntos y de forma ambulatoria.
Disponemos de distintas opciones de lentes intraoculares:
- Monofocales: para visión lejana
- Tóricas: corrigen el astigmatismo
- Multifocales / Trifocales: para visión lejana, intermedia y cercana sin necesidad de gafas
Beneficios
- Recuperación visual rápida
- Mejora significativa de la calidad de visión
- Posibilidad de reducir o eliminar el uso de gafas
- Procedimiento indoloro, ambulatorio y altamente seguro
Recuperación
- Alta médica el mismo día de la cirugía
- Molestias leves (sensación de arenilla o fotofobia) las primeras 24–48 h
- Colirios antiinflamatorios y antibióticos durante 3–4 semanas
- Recuperación visual progresiva desde el primer día
- Actividad normal en pocos días, con seguimiento personalizado

