La ptosis palpebral es una caída anormal del párpado superior, causada por una debilidad o desinserción del músculo elevador. Puede afectar a un solo ojo o a ambos, y se presenta en distintos grados, desde una leve asimetría hasta una obstrucción parcial del campo visual.
La corrección quirúrgica de la ptosis permite restaurar la altura y simetría del párpado, mejorando tanto la función visual como la estética de la mirada.
¿Qué corrige esta cirugía?
- Descenso del párpado superior por debilidad del músculo elevador
- Asimetrías visibles entre ambos párpados
- Reducción del campo visual en casos severos
- Aspecto de fatiga o envejecimiento en la expresión facial
Causas frecuentes de ptosis
- Ptosis involutiva (por envejecimiento): la más común en adultos
- Ptosis congénita: presente desde el nacimiento
- Ptosis neuromuscular o traumática
Técnica quirúrgica
La intervención consiste en reforzar o reposicionar el músculo elevador del párpado. El abordaje más habitual se realiza por vía anterior, a través del pliegue palpebral, lo que permite corregir el problema con una cicatriz oculta.
En casos seleccionados, se emplean técnicas mínimamente invasivas o abordajes internos (vía conjuntival), según el tipo y grado de ptosis.
Beneficios de la cirugía
- Elevación simétrica y funcional del párpado
- Mejora de la visión en casos de ptosis severa
- Recuperación de una expresión natural, despierta y segura
- Resultados duraderos y altamente satisfactorios
Recuperación
- Leve inflamación y sensación de tensión los primeros días
- Puntos de sutura durante 7-10 días
- Actividad normal a la semana, con resultados visibles desde el inicio
- Control y ajuste fino según evolución muscular
¿Es para ti?
La cirugía de la ptosis está indicada si presentas:
- Párpado visiblemente más bajo que el otro
- Dificultad para mantener los ojos abiertos en situaciones de fatiga
- Necesidad de levantar las cejas constantemente para compensar

